Cómo entrenar a un gatito para usar el arenero
Guía completa para entrenar a gatitos: edad ideal, configuración de la caja, tipos de arena y solución de problemas de comportamiento comunes.
Comienza el entrenamiento a las 3 o 4 semanas de edad, una vez que el gatito es móvil y ha sido destetado de su madre. Para las 8 o 9 semanas, la mayoría de los gatitos han dominado completamente el instinto de usar un arenero sin instrucción formal.
Los instintos hacen el trabajo pesado
Los gatitos no necesitan que les enseñen el concepto de eliminación; nacen con el impulso de enterrar sus desechos. A los treinta días de edad, los gatos domésticos comienzan a exhibir el comportamiento innato de raspar arena suelta o tierra blanda, lo cual ocurre inicialmente antes de la eliminación. Este comportamiento de raspar está asociado con oler los desechos y es un intento natural de ocultar su olor, un rasgo heredado de sus ancestros salvajes que entierran los excrementos para evitar ser detectados. La eficiencia de estos intentos está limitada por la textura del suelo, ya que los gatos deben romper la superficie con sus dedos debido a que sus garras son retráctiles. Esto significa que el sustrato que elijas debe ser lo suficientemente suelto para que puedan cavar, pero lo suficientemente firme para soportar su peso.
Configuración y ubicación de la caja
El entorno físico debe fomentar los hábitos naturales del gato mientras previene la aversión. El fondo de un arenero típicamente se llena con 2 pulgadas (5 cm) o menos de arena para gatos, proporcionando suficiente material para que el gatito cubra sus desechos. La caja debe mantenerse en áreas de poco tráfico del hogar para evitar la aversión al arenero, ya que los gatos son meticulosos por naturaleza y prefieren la privacidad. Las bandejas abiertas son generalmente el diseño más básico, construidas con lados inclinados hacia afuera de 3.9 a 5.9 pulgadas (10 a 15 centímetros) de altura, lo que permite una ventilación máxima. Aunque las cajas cerradas pueden reducir el rastreo de arena, pueden permitir que los olores se acumulen, lo que afecta la comodidad del gato, y en la naturaleza, los gatos no prefieren lugares cubiertos para usar el baño. Para un gatito, una bandeja abierta con bordes bajos suele ser la opción más accesible y menos estresante.
Elegir el sustrato adecuado
El material dentro de la caja debe satisfacer el deseo instintivo del gato de ocultar su olor permitiéndole enterrar sus desechos. El material más común es la arcilla, que es mucho más absorbente que la arena y se fabrica en granos grandes o grumos para minimizar el rastreo. La arena aglomerante, desarrollada utilizando arcilla de bentonita de calcio, forma una masa sólida cuando está húmeda que se puede retirar con una pala, aunque generalmente contiene cuarzo o tierra de diatomeas. La arena de gel de sílice, a menudo llamada "arena de cristal", tiene la mayor absorbencia y puede retener la orina y el olor hasta por 30 días, pero requiere agitación diaria para evitar que la orina se acumule. También hay arenas biodegradables hechas de pino, maíz o trigo, que ofrecen menos polvo para gatos con sentidos sensibles, aunque a menudo son más caras que las opciones tradicionales de arcilla. Independientemente del tipo, la arena debe ser lo suficientemente suelta para que el gatito pueda raspar efectivamente.
Establecer la rutina
La consistencia es el único mecanismo necesario para el entrenamiento. Coloca al gatito en la caja inmediatamente después de que despierta, después de comer o después de un período de juego vigoroso. Si el gatino comienza a oler o dar vueltas, es probable que esté listo para eliminar; colócalo suavemente en la arena y déjalo cavar. Si el gatito ingiere partículas de arena, lo cual puede suceder mientras explora, este es un comportamiento exploratorio común que generalmente se resuelve a medida que aprende el uso correcto de la caja. No castigues al gatito por accidentes fuera de la caja, ya que esto crea miedo en lugar de comprensión. En su lugar, limpia la zona manchada a fondo para eliminar el olor, lo cual de otro modo podría animar al gatito a volver a ese lugar.
Cuándo esperar el éxito
La mayoría de los gatitos usarán el arenero de manera fiable para cuando tengan 8 a 9 semanas de edad. Si un gatito mayor que esto deja de usar la caja repentinamente, rara vez es un problema de comportamiento, sino a menudo un signo de dolor o enfermedad. Un perro que repentinamente pierde interés en el juego te está diciendo algo, y de manera similar, un gato que evita la caja puede estar sufriendo de infecciones del tracto urinario, problemas renales u otras condiciones médicas. Los cambios repentinos en los hábitos de eliminación justifican una visita al veterinario en lugar de un enfoque de esperar y ver. Si la caja se mantiene en una habitación con una entrada de aire, se puede agregar un ambientador en el filtro de la caldera para aislar el olor del resto de la casa, pero el objetivo principal es mantener la caja limpia e invitante.
Errores comunes a evitar
Usar una caja que es demasiado profunda o tiene lados altos puede ser una barrera para los gatitos jóvenes que aún no son saltadores seguros. De manera similar, las arenas perfumadas con olores fuertes, como las que contienen extractos de plantas o bicarbonato de sodio pesado, pueden resultar desagradables para la nariz sensible de un gato. Aunque algunos propietarios usan ambientadores para enmascarar los olores, la propia arena debe ser neutra en olor o naturalmente absorbente. Si el gatito no usa la caja, verifica la ubicación; debe estar en un lugar tranquilo y accesible, lejos de los comederos y bebederos, ya que los gatos instintivamente evitan eliminar cerca de sus áreas de alimentación. Con la configuración adecuada y paciencia, el gatito adoptará naturalmente el comportamiento, y el proceso de entrenamiento es simplemente una cuestión de facilitar ese instinto.