¿Por qué maúllan los gatos?

Los gatos adultos raramente maúllan entre sí; este sonido es un comportamiento aprendido para solicitar atención humana, señalando necesidades como hambre o ganas de salir.

Los gatos adultos maúllan casi exclusivamente para comunicarse con los humanos, no con otros gatos. Esta vocalización es un comportamiento aprendido que evolucionó después de la domesticación, extendiendo efectivamente el llamado de atención de los gatitos hasta la edad adulta.

La domesticación cambió las reglas

Los gatos ferales y los felinos pre-domesticados se comunican principalmente a través del olfato, comportamientos de marcaje y señales visuales, reservando las vocalizaciones para contextos específicos como el apareamiento o las peleas. A medida que los gatos fueron domesticados, aprendieron que vocalizar ante los humanos es una forma efectiva de obtener lo que necesitan. En consecuencia, el maullido de un adulto es una extensión post-domesticación del comportamiento de maullido que los gatitos utilizan para solicitar atención a sus madres.

Los estudios confirman que los gatos domésticos maúllan significativamente más a menudo que los gatos ferales. Aunque pueden formar jerarquías sociales y colaborar con otros gatos, raramente utilizan maullidos para comunicarse con sus congéneres. En su lugar, han adaptado su repertorio vocal para señalar hambre, el deseo de salir al exterior o simples saludos a sus compañeros humanos.

La anatomía de un maullido

Un maullido es un sonido producido cuando la boca se abre primero y luego se cierra gradualmente. En 1944, Mildred Moelk clasificó este sonido junto con el aullido y el quejido como una de las tres clases principales de vocalizaciones felinas. El sonido puede variar desde ser asertivo y exigente hasta lastimero y amistoso, y en casos raros, puede ser silencioso, donde el gato abre la boca sin producir ruido.

Aunque los gatos tienen hasta 21 vocalizaciones diferentes, el maullido es el más familiar. Los gatos adultos raramente maúllan entre sí, por lo que cuando un gato adulto maúlla, casi siempre está dirigido a un humano. Esto sugiere que el sonido ha sido moldeado por la interacción humana a lo largo de miles de años, convirtiéndose en una herramienta principal para la interacción en un entorno doméstico.

Tipos de maullidos y sus significados

No todos los maullidos son iguales; el tono y la duración señalan necesidades diferentes. Un "maullido ahora" se produce cuando un gato quiere o necesita algo específico, como comida. Un "maullido corto" es típicamente un saludo, que a menudo se escucha cuando un dueño regresa a casa. En contraste, un "maullido largo" indica una demanda de acción inmediata.

Cuando un gato está infeliz o emitiendo una advertencia antes de un ataque, producirá un maullido de tono bajo. Un "maullido agudo" (mew) es una variación de tono alto, generalmente asociada con gatitos solicitando a su madre. Los gatos adultos aún pueden usar este sonido de tono alto durante periodos de angustia, tristeza o para señalar sumisión, aunque generalmente dejan de maullar completamente a los cuatro o cinco meses de edad.

Aprendiendo a conversar

Maullar es fundamentalmente un comportamiento aprendido. Con el tiempo, los gatos pueden aprender a maullar en respuesta a las vocalizaciones humanas, creando una interacción de ida y vuelta que se asemeja a una conversación, aunque el contenido se limite a necesidades y deseos. Algunos gatos incluso modifican sus maullidos para imitar palabras humanas específicas que escuchan con frecuencia, como usar un "mow" de tono bajo si su dueño dice a menudo "no".

Esta adaptabilidad explica por qué los gatos pueden vocalizar de una manera que parece imitar el lenguaje humano, aunque sus tractos vocales les impiden hablar palabras reales. Simplemente están utilizando la mecánica del maullido para lograr un objetivo comunicativo específico con sus cuidadores humanos.

Cuándo consultar al veterinario

Aunque la mayoría de los maullidos son conductuales, los cambios repentinos en la vocalización pueden indicar dolor o enfermedad. Si un gato que raramente maúlla de repente se vuelve vocal, o si el maullido suena forzado o acompañado de otros signos de angustia, merece una revisión veterinaria. El dolor, particularmente en la boca o la garganta, puede alterar la capacidad de un gato para vocalizar normalmente.

Otras vocalizaciones como gruñidos, siseos y escupitajos están asociadas con la agresión y suelen ir acompañadas de un lenguaje corporal específico, como lomos arqueados o orejas aplanadas. Estas son exhibiciones defensivas destinadas a ahuyentar amenazas, distintas de la naturaleza de búsqueda de atención de un maullido.

En resumen, el maullido es una adaptación única del gato doméstico, evolucionando desde el llamado de supervivencia de un gatito hasta una herramienta versátil para interactuar con los humanos. Sirve como una línea directa de comunicación para necesidades que van desde el hambre hasta el afecto, un comportamiento que los felinos salvajes no emplean con sus propios congéneres.

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